The Dark Fleet: la operación en la sombra que lava parte del crudo mundial

The Dark Fleet: la operación en la sombra que lava parte del crudo mundial

El petróleo es el recurso más codiciado del planeta, pero también es un arma a nivel geopolítico. Cuando el G7, Estados Unidos y la Unión Europea impusieron bloqueos o topes de precios a potencias como Rusia, Irán o Venezuela, el objetivo teórico era asfixiar sus economías bajo un pretexto “justificado”. El problema es que al mercado lo que le interesa de verdad es tener crudo físico, y para evitar un colapso energético mundial, ha nacido una infraestructura paralela, masiva y opaca: la Flota Fantasma, también conocida como Dark Fleet. Esta red existe por una ley económica imparcial: mientras el planeta necesite crudo, el petróleo tiene que llegar, sea como sea.

La dimensión de dicha red ya no es marginal, se estima que operan unos 1,000 petroleros de países sancionados, moviendo una media según estudios de 3,7 millones de barriles diarios (el 7% del suministro mundial), lo que representan en torno al 18-19% de la capacidad de buques tanque del planeta. A nivel económico estaríamos hablando de unos 100.000 millones de dólares anuales.

¿Cómo parece ser la operativa?

  • Going Dark: los buques apagan su Sistema de Identificación Automática (AIS) para desaparecer de los sistemas de rastreo satelital convencionales.
  • AIS Spoofing: manipulan digitalmente sus coordenadas GPS para simular que navegan en aguas internacionales mientras la realidad es otra, pudieran estar cargando crudo en puertos “prohibidos”.
  • Operaciones Ship-to-Ship (STS): se citan en alta mar para trasvasar el petróleo de un barco sancionado a uno “limpio”, diluyendo literalmente su procedencia.

Lugares de actuación clave: suele darse en aguas fronterizas donde la vigilancia es laxa o cómplice de la actuación. Algunos de estos lugares son el Estrecho de Malaca (Malasia), el Golfo de Laconia (Grecia), aguas internacionales del norte de África y los límites del mar de China Meridional.
"Se estima que en esta Flota Fantasma operan unos 1.000 petroleros de países sancionados, moviendo una media de 3,7 millones de barriles diarios (el 7% del suministro mundial). A nivel económico estaríamos hablando de unos 100.000 millones de dólares anuales"
Fernando del Moral, departamento de Operaciones de Enerjoin
Fernando del Moral
Departamento de operaciones

¿Cuál es su impacto global?

La flota fantasma genera una profunda paradoja a nivel internacional, la cual ha sido visible tras las recientes tensiones geopolíticas y bloqueos en el Estrecho de Ormuz. Al lograr “filtrar” millones de barriles diarios en el mercado global, estos barcos actúan como un “techo invisible” para la inflación, ya que evitan que el barril de crudo se dispare a precios destructivos para la economía mundial.

A su vez, permite que las grandes refinerías asiáticas puedan seguir produciendo diésel y gasolina baratos, manteniendo con ello estables los costes de productos manufacturados que Occidente importa de Asia.

Como contraparte tenemos que esta flota son buques antiguos, mantenidos y operados sin los seguros internacionales estándar. Si hubiera un problema y a alguno le ocurre algo, la catástrofe ecológica y económica sería enorme.

Como segunda desventaja es la fragmentación del mercado marítimo legal, ya que parte de la flota legal desapareció. Esto hace que la oferta de buques legales sea menor y es por eso por lo que para traerlos, los fletes comerciales asociados ahora sean mucho mayores a hace unos años.

Caso práctico para llevar a cabo el “Lavado Perfecto”

  1. El origen: el crudo sale de un pozo bloqueado a bordo de un barco con bandera de conveniencia (por ejemplo, Camerún). El cargamento se adquiere a precio de saldo (con descuentos).
  2. El intercambio y la mezcla: en aguas de Malasia, el buque fantasma traspasa el crudo a un barco legal. El Petróleo se mezcla con crudo de otra procedencia, al variar su densidad química en alta mar, pasa a ser catalogado legalmente como un “producto nuevo”.
  3. El aclarado documental: el crudo no viaja con su bandera grabada en el líquido o en los tanques del barco, sino con un fajo de papeles. A través de una cadena de varias empresas pantalla constituidas en paraísos fiscales se vende el cargamento sucesivamente en un solo día. La última emite un nuevo Certificado de Origen Legítimo emitido por un país puente neutral. El petróleo del país sancionado pasa a llamarse oficialmente “Malaysian Blend” (Mezcla de Malasia).
  4. La entrega: el barco llega a una refinería de gran potencia en Asia. La aduana local recibe los papeles perfectos del “Petróleo de Malasia”, anotando la importación legal. La refinería procesa el crudo y lo transforma en diésel. Ese diésel se exporta a Europa o América, como es un producto refinado, pierde su “patria” de origen y es 100% legal.

El resultado es que el país sancionado obtiene dinero líquido, los intermediarios ganan fortunas en comisiones, la refinería consigue materia prima barata y el consumidor occidental compra combustible a un precio contenido.
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