Subasta SRAD: calendario, requisitos y cómo participar en la próxima convocatoria

Subasta SRAD

La subasta SRAD se ha convertido en una oportunidad para que los consumidores eléctricos obtengan una retribución a cambio de aportar flexibilidad al sistema. Sin embargo, participar exige algo más que ser capaz de reducir consumo: hay que cumplir requisitos técnicos, estar habilitado y preparar correctamente la operativa antes de presentar una oferta.

Con los cambios introducidos en el procedimiento de operación 7.5, el servicio ha evolucionado de forma significativa durante 2026. Hay subastas semestrales, se abre la puerta a la agregación de instalaciones de menor tamaño y cambian tanto el tiempo de activación SRAD como la duración máxima del servicio. Repasamos qué debe tener en cuenta una empresa que quiera acudir a la próxima convocatoria.

Qué es la subasta SRAD y quién la organiza

El Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) es un mecanismo de balance mediante el que determinados consumidores se comprometen a reducir temporalmente su demanda eléctrica cuando Red Eléctrica lo solicita.

Su finalidad es aportar flexibilidad al sistema eléctrico peninsular ante situaciones en las que se detecta una insuficiencia de reserva de regulación terciaria a subir (mFRR).

Red Eléctrica, como operador del sistema, organiza la subasta en la que se asigna la potencia disponible para prestar el servicio. Los participantes adjudicatarios reciben una retribución por mantener esa capacidad de reducción disponible durante las horas establecidas.

Cuándo se celebra la próxima subasta SRAD

La fecha oficial de la próxima subasta SRAD todavía no ha sido publicada por Red Eléctrica en ESIOS.

La próxima convocatoria deberá cubrir, con carácter general, el periodo comprendido entre el 1 de enero y el 30 de junio de 2027. Desde 2026, el Procedimiento de Operación (P.O.) 7.5 establece periodos semestrales y dos subastas al año, aunque el operador del sistema puede modificar los periodos o el número de convocatorias con autorización de la CNMC.

Por tanto, cualquier fecha concreta que se dé antes de la publicación oficial debe considerarse orientativa. REE debe publicar el calendario y la información de la convocatoria, donde se detallarán el requerimiento de potencia, los periodos de prestación y el resto de condiciones aplicables.

Calendario histórico de convocatorias

La evolución de las subastas ayuda a entender cómo se ha consolidado el mecanismo:

  • 20 de octubre de 2022: primera subasta, para el periodo noviembre de 2022-octubre de 2023. Se adjudicaron 497 MW.
  • 4 de diciembre de 2023: convocatoria para 2024, con 609 MW adjudicados.
  • 14 de noviembre de 2024: convocatoria para 2025, con 1.148 MW.
  • 28 de noviembre de 2025: primera subasta bajo el nuevo esquema, para enero-junio de 2026, con 1.725 MW.
  • 28 de mayo de 2026: subasta para julio-diciembre de 2026, con 1.775 MW adjudicados.

El cambio fundamental en este 2026 es que la contratación deja de plantearse, con carácter general, para todo un año y pasa a realizarse por semestres.

Qué cambia tras la revisión del PO 7.5

La revisión del P.O. 7.5 aprobada por la CNMC en noviembre de 2025 busca acercar progresivamente el SRAD a los productos estándar europeos de balance. Posteriormente, en mayo de 2026, se introdujeron nuevos ajustes en el mecanismo de asignación.

Para las empresas interesadas, los cambios afectan directamente a cómo se prepara y presta el servicio.

Requisitos técnicos y de potencia

El mínimo para ofertar sigue siendo 1 MW de capacidad, pero ya no es imprescindible que proceda de una única gran instalación.

El nuevo modelo admite la agregación. Las instalaciones con potencia contratada igual o inferior a 1 MW pueden integrarse en un conjunto, sujeto a las condiciones del P.O. 7.5, para alcanzar la capacidad necesaria. La normativa establece asimismo requisitos específicos para las unidades físicas agregadas y prevé una evolución de la granularidad de las ofertas hacia los 100 kW a partir de 2027, una vez realizados los desarrollos necesarios.

Junto a la potencia disponible, existen requisitos de información, habilitación y comunicación en tiempo real con el operador del sistema a través de un Centro de Control de Generación y Demanda (CCGD).

Activación y duración del servicio

Otro cambio afecta a la rapidez de respuesta. El tiempo de activación SRAD se ha reducido de 15 a 12,5 minutos desde la recepción de la consigna.

La duración máxima de la reducción pasa, a su vez, de tres a dos horas consecutivas al día. Las unidades adjudicatarias pueden ser activadas como máximo una vez al día dentro de los periodos definidos.

También se ha flexibilizado el traspaso de potencia adjudicada entre unidades habilitadas, al eliminarse el requisito de que la unidad receptora tuviera previamente potencia asignada para ese mismo periodo.

Quién puede participar en la subasta SRAD

El servicio está dirigido a unidades de programación de demanda que cumplan los requisitos de habilitación establecidos por Red Eléctrica.

En la práctica, esto abre dos grandes vías: instalaciones con suficiente capacidad de reducción para alcanzar por sí mismas el mínimo exigido y consumidores de menor tamaño que puedan participar mediante agregación.

Esto amplía el universo potencial de empresas interesadas, aunque para acudir a la subasta sigue siendo necesario acreditar la capacidad ofertada, estructurar correctamente las unidades participantes y cumplir las exigencias de comunicación y operación.

La participación puede articularse a través de una comercializadora o directamente en el caso de consumidores que operan en el mercado y cumplen las condiciones correspondientes.

Cómo prepararse para participar con garantías

La preparación debería empezar antes de que se publique la fecha definitiva. Esperar a la convocatoria para estudiar si una planta cumple las condiciones deja poco margen para resolver cuestiones técnicas.

Conviene analizar previamente qué procesos pueden reducir carga durante dos horas sin comprometer la producción, cuánta potencia es realmente flexible, cómo se comporta el consumo por franjas horarias y si la instalación dispone de los sistemas de medida y comunicación necesarios.

A partir de ahí se puede valorar la habilitación, la configuración de las unidades, la integración con un CCGD y la estrategia económica de la oferta.

Este análisis previo resulta valioso porque una adjudicación genera obligaciones de disponibilidad y de respuesta real ante una activación.

Para entender el SRAD dentro de una estrategia más amplia de flexibilidad de la demanda, puedes consultar nuestro análisis sobre cómo funciona este mecanismo de respuesta.

Cuánto se puede ganar: histórico de precios y potencia adjudicada

No existe una cantidad fija que una empresa vaya a cobrar por participar. El precio marginal se determina en cada subasta y el resultado histórico muestra variaciones relevantes entre convocatorias.

En la primera subasta, celebrada en 2022, se adjudicaron 497 MW a 69,97 €/MW y hora. Para 2024 fueron 609 MW a 40,82 €/MW·h, mientras que la convocatoria para 2025 alcanzó 1.148 MW a 56,43 €/MW·h.

Con el modelo semestral, la primera mitad de 2026 registró 1.725 MW adjudicados y un precio marginal de 65 €/MW·h. En la segunda subasta del año se asignaron 1.775 MW, con un marginal de 42,62 €/MW·h.

Por tanto, el histórico no dibuja una subida continua del precio. Lo que sí refleja es un crecimiento muy significativo de la potencia adjudicada desde el nacimiento del mecanismo y una retribución que puede representar una vía adicional de ingresos para aquellos consumidores capaces de aportar flexibilidad real.

Qué pasa después de la subasta: activaciones y liquidación

Ser adjudicatario significa adquirir un compromiso de disponibilidad durante los periodos establecidos.

Si Red Eléctrica detecta las condiciones previstas en el procedimiento, puede enviar una orden de activación. La unidad dispone entonces de hasta 12,5 minutos para ejecutar la reducción comprometida y debe mantenerla durante el periodo correspondiente, con un máximo de dos horas.

La retribución tiene dos componentes que conviene diferenciar. Por una parte está la remuneración asociada a la potencia adjudicada y su disponibilidad, calculada a partir del precio marginal resultante de la subasta. Por otra parte, cuando existe una activación efectiva, la energía movilizada se retribuye conforme al precio de la regulación terciaria correspondiente.

El cumplimiento se verifica mediante las medidas disponibles para el operador del sistema. Por eso, antes de ofertar potencia, es fundamental comprobar que la instalación será capaz de responder realmente cuando reciba la orden.

En Enerjoin analizamos el perfil de consumo, la capacidad de reducción y los requisitos técnicos para determinar si una empresa está preparada para acudir a la próxima subasta SRAD y acompañarla durante todo el proceso. Si quieres anticiparte a la próxima convocatoria, podemos estudiar tu caso antes de que se abra el plazo.

Preguntas frecuentes

La próxima convocatoria será, con carácter general, la destinada al primer semestre de 2027, pero a fecha de publicación de este artículo Red Eléctrica todavía no ha confirmado en ESIOS el día concreto de celebración. Este contenido se actualizará en cuanto se publique la convocatoria oficial.

Es necesario cumplir los requisitos de habilitación del P.O. 7.5, acreditar la capacidad de oferta exigida y disponer de los sistemas de información y comunicación necesarios. La unidad de programación debe acreditar, con carácter general, una capacidad de oferta mínima de 1 MW.

La revisión del procedimiento facilita la entrada de instalaciones de menor tamaño mediante agregación de demanda. Por tanto, ya no es imprescindible disponer individualmente de una instalación superior a 1 MW, aunque el conjunto deberá cumplir los requisitos técnicos y de potencia establecidos.

Los adjudicatarios reciben una remuneración por la potencia asignada y su disponibilidad según el precio marginal resultante de la subasta. Cuando se produce una activación efectiva, esta se remunera conforme al precio de la regulación terciaria correspondiente.

Entre los principales cambios están la contratación semestral, la entrada de instalaciones menores mediante agregación, la reducción del tiempo de activación a 12,5 minutos, la duración máxima de dos horas y una mayor flexibilidad para traspasar potencia entre unidades habilitadas.

No existe un único plazo válido para todas las empresas. La habilitación formal se ha agilizado, pues el P.O. 7.5 reduce de siete a tres días hábiles la antelación con la que el proveedor debe estar habilitado respecto a la subasta, pero la preparación técnica debería comenzar bastante antes. Analizar cargas flexibles, validar la capacidad de

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